Montenegro es compacto, escénico y sorprendentemente diverso. En un radio corto se pasa de ciudades de piedra de herencia veneciana a panoramas de montaña, de calas tranquilas a playas abiertas del Adriático. Un itinerario de cinco días con base en Budva o Tivat permite combinar la Bahía de Kotor, el Parque Nacional de Lovćen y el Lago Skadar sin cambiar de alojamiento constantemente. Esta guía ofrece una ruta práctica, tiempos de desplazamiento realistas en 2026, opciones con y sin coche y un enfoque equilibrado para el ocio nocturno, de modo que el viaje resulte intenso pero sostenible.
Empiece por Kotor, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y situada al fondo de la Bahía de Kotor. Conviene llegar temprano, idealmente antes de las 9:00 en temporada alta (mayo–septiembre), para recorrer el casco antiguo antes de la llegada masiva de cruceristas. Entre los puntos clave destacan la Catedral de San Trifón (siglo XII), el Museo Marítimo y la subida a la Fortaleza de San Juan. El ascenso toma entre 60 y 90 minutos ida y vuelta, con más de 1.300 escalones; lleve agua y calzado adecuado. En verano de 2026 se mantienen controles de acceso en horas punta, con tarifas moderadas.
Perast, a unos 20 minutos en coche desde Kotor, ofrece un ambiente más sereno. Sus palacios frente al mar recuerdan la prosperidad marítima bajo dominio veneciano. Las embarcaciones hacia Nuestra Señora de las Rocas operan con frecuencia y el trayecto dura alrededor de 5 minutos. En la isla hay una iglesia del siglo XVII y un pequeño museo. Las zonas de baño en Perast son principalmente muelles de piedra, no playas de arena, algo a tener en cuenta.
Si se aloja en Tivat, Kotor y Perast están a 15–25 minutos en coche fuera de horas punta. Desde Budva, calcule 30–45 minutos según el tráfico y el túnel cercano a Kotor. En julio y agosto, entre las 10:00 y las 17:00, los atascos pueden alargar considerablemente el trayecto, por lo que salir temprano ahorra tiempo.
Sin coche, los autobuses públicos conectan Budva, Kotor y Tivat varias veces al día. En 2026 los servicios siguen siendo frecuentes en verano, aunque disminuyen en temporada media. Los trayectos duran entre 30 y 60 minutos según las paradas. Los billetes son económicos, pero en horas punta es habitual viajar de pie. Para llegar a Perast, puede ser necesario pasar por Kotor y continuar en autobús local o taxi.
Con coche, se gana flexibilidad para detenerse en miradores a lo largo de la carretera de la bahía y adaptar el horario a la llegada de cruceros. El aparcamiento cerca del casco antiguo de Kotor es limitado; los parkings oficiales cobran por hora. En Perast, el estacionamiento está estrictamente regulado en verano. Un vehículo pequeño resulta práctico por la estrechez de las calles.
Los taxis y servicios de transporte privado operan en las principales ciudades costeras, aunque las tarifas aumentan durante festivales y por la noche. Si planea combinar Kotor y Lovćen el mismo día, disponer de coche ahorra varias horas y evita transbordos complejos vía Cetinje.
Desde la costa, la carretera serpenteante hacia el Parque Nacional de Lovćen revela la geografía montenegrina. La subida desde Kotor incluye 25 curvas cerradas con miradores panorámicos sobre la bahía. El trayecto dura alrededor de 1 hora desde Kotor o 1,5 horas desde Budva. El tiempo puede cambiar con rapidez en altura, incluso en verano, por lo que conviene llevar una prenda ligera.
El Mausoleo de Njegoš, situado a 1.657 metros, honra a Petar II Petrović-Njegoš, figura central de la historia montenegrina. Desde el aparcamiento hay que subir más escalones hasta el monumento. En días despejados, la vista alcanza el Adriático. La entrada es de pago y se recomienda llevar efectivo, ya que los pagos con tarjeta no siempre están disponibles.
Cetinje, antigua capital real, se encuentra a los pies de Lovćen. Su centro compacto alberga el Monasterio de Cetinje y varios museos ubicados en antiguas embajadas. Dedicar 1–2 horas permite contextualizar la historia del país y equilibrar la jornada de montaña.
Combinar Lovćen, Cetinje y Kotor en un solo día es posible con coche si se sale temprano. Reserve entre 7 y 9 horas incluyendo paradas. Sin coche, las excursiones organizadas desde Budva o Kotor simplifican la logística y suelen incluir transporte y guía, con una duración media de 6–8 horas.
Si prefiere un ritmo más pausado, dedique un día completo a Lovćen y Cetinje. Las carreteras de montaña exigen atención constante; evite conducir de noche si no está familiarizado con rutas estrechas junto a precipicios. En verano, el contraste entre el calor costero y el aire fresco de la montaña puede ser notable.
Desde Tivat, el acceso a Lovćen vía Kotor es directo. Desde Budva, puede optar por pasar primero por Cetinje. Consulte actualizaciones de tráfico, ya que ocasionalmente se realizan obras en tramos de la carretera.

El Lago Skadar, compartido entre Montenegro y Albania, es el mayor de los Balcanes. Virpazar es el principal punto de acceso en la parte montenegrina, a unos 45 minutos en coche desde Budva y cerca de 1 hora desde Tivat. La zona destaca por su avifauna, canales y pequeños pueblos pesqueros. Los paseos en barco de 2–3 horas recorren áreas abiertas y estrechas, con opciones de baño en verano.
La tarifa del parque nacional suele estar incluida en las excursiones en barco. Las salidas a primera hora ofrecen aguas más tranquilas y mejores condiciones para observar aves. En temporada alta es recomendable reservar con antelación. Sin coche, llegar a Virpazar es posible en tren desde Sutomore o Podgorica, aunque desde Budva las conexiones son menos directas.
De regreso a la costa, Budva combina playas y vida nocturna. El casco antiguo concentra restaurantes dentro de murallas históricas, mientras que las playas de Slovenska y Mogren están a poca distancia a pie. Sveti Stefan, a 15 minutos al sur en coche, sigue siendo uno de los iconos del Adriático, aunque el acceso a la isla es limitado y los visitantes utilizan las playas públicas cercanas.
Las ciudades costeras de Montenegro ofrecen bares, clubes al aire libre y eventos estivales, especialmente en Budva. Para evitar que el viaje se convierta en una sucesión de noches tardías, establezca un ritmo: elija dos noches para actividades más animadas y mantenga las demás en un tono tranquilo. Una cena frente al mar en Kotor o Tivat seguida de un paseo suele resultar suficiente.
En Budva, la actividad nocturna se concentra en el casco antiguo y en clubes de playa activos de mayo a septiembre. Llegar antes de medianoche reduce esperas. Si se aloja en Tivat, Porto Montenegro ofrece un ambiente más sereno con restaurantes y eventos culturales ocasionales.
El equilibrio es esencial. El calor, las excursiones diurnas y las rutas de montaña requieren energía. Hidratación adecuada, consumo moderado y al menos una noche de descanso temprano ayudarán a mantener el viaje agradable durante los cinco días.